A veces siento necesario hacer éste tipo de cosas, es decir, siempre escribo sobre todo lo que me duele. Es como escupir veneno para todos lados, pero de una manera poética, sin ser tan duro. Al menos no conmigo misma. Pero... ¿Qué me queda para decir cuando realmente estoy bien? Ésto es un intento de eso, no más veneno, al menos por hoy.
Por ende, no necesito embellecer las palabras, tampoco busco emocionar, ni mucho menos contar mis tragedias a través de palabras hermosas para que, quién las lea, pueda encontrar algo belleza en el sufrimiento... Como mi 'Yo interno'. Hoy, sólo busco ser sincera, quizás más que nunca.
Creo que es el momento indicado, ya que después de tanto tiempo, puedo decir que éste año, fui realmente feliz, aprendí demasiado y me anima saber que todavía tengo muchas más por aprender. No voy a negar que tuve días en los cuales no tenía fuerzas siquiera para levantarme de la cama, pero supongo que todos pasamos por eso, más cuándo sos de corazón blando.
Creo que lo indicado sería empezar por agradecer a aquellas personas que compartieron junto a mí la (a veces tediosa) rutina:
Abate (Comunicación, Cultura y Sociedad) Castillo (Inglés) y Urrutia (Sociología) Juro que, desde que estoy en primer año de la primaria ¡jamás un profesor me enseño tanto como ustedes! No sólo en lo que respecta a la materia, sino en referencia a lo que es la vida misma. Sinceramente, admiro a cada uno de ustedes y les agradezco por cada consejo dado, por cada abrazo y palabra de aliento. Es demasiado difícil encontrar profesores de características similares a las de ustedes. Aún hoy, hay frases compartidas que me retumban en la cabeza y me dejan pensando mucho, lo cual me encanta. Por ende, estoy feliz de haber compartido este año juntos. ¡Gracias!
Claro, la rutina también incluía a mis compañeros, a los cuales adoro a todos por igual, por más que hayamos cruzado dos o tres palabras en el año. Pero el simple hecho de que me hayan regalado cinco minutos de sus vidas cuando me paré frente a todos en la biblioteca para contarles el infierno que había vivido, me hizo sentir segura. Agradezco con el corazón que mi depresión y sus consecuencias no hayan puesto una barrera entre nosotros y por supuesto, su respeto es lo que más valoro.
Y mis amigos, cuáles siempre estuvieron ahí para mí, a pesar de que mi especialidad no era ser ''amiga''. Siento muchísimo el poco tiempo que les dediqué, ¡cuando siempre merecieron tanto! Pero jamás duden del amor que les tengo a cada uno, eso no lo va a cambiar nada. Me encariñe demasiado con los dos, a tal punto que a veces me hacían falta... Y eso no lo logra cualquiera. Aprecio todo lo que hicieron por mí, desde hacerme reír hasta venir a casa para ayudarme con Química. Posar como ridículos los tres, pelearme con uno, hablar como bebés con ella♥ De verdad marcaron muchísimo en mí, odio tenerlos lejos, los extraño mucho todos los días y nunca olviden que SIEMPRE voy a estar para ustedes, Maylen y Federico.
Jamás podría no nombrar a Carli, quien este año tuvo que dejar tanto para equilibrar todo el drama que a veces hay que vivir. Y sé lo que es ese sentimiento, pero todo va a estar mejor mañana, siempre dije que lo mereces. Y el tiempo, en estos casos... Es tanto, pero a la misma vez es tan poco. Viví el hoy, y no te preocupes por el pasado, por alguna razón ya no forma parte de tu presente. No dejé de quererte, jamás lo hice.
Richard, otro año más junto a mí. No puedo quejarme de vos, sinceramente, sos lo más parecido a un padre que conozco, amo que a veces te lo tomes tan enserio, me haces muy bien y te debo mucho más de lo que te imaginás. Siempre voy a estar en deuda con vos. Purity te quiere demasiado.
Después de todo esto, no voy a pasar por alto el hecho de que tuve la posibilidad de conocer a aquellos que hicieron tanto por mí con su música. Tuve la posibilidad de viajar a La Plata para el M&G con Carajo, del cual salí maravillada. Fue realmente genial y valió todo el esfuerzo que me tomó, el viaje, las horas de espera, todo. Sin contar que a Corva le gustó el tattoo que hace referencia a una de sus canciones y la cantidad de veces que los ví en vivo, lo cual también me llenó muchísimo.
Ver a Evanescence en vivo después de una espera de nueve eternos años, me dejó recuerdos simplemente perfectos, cuales no puedo expresar con palabras. Fue totalmente épico cantar bajo la lluvia todas esas canciones que solían fortalecerme cuando todo parecía derrumbarse... Día a día.
Pero, sin dudas, él me impacto. Fue tan loco ir hasta el hotel donde se hospedaba, sinceramente sin esperanzas, para que después de tres, cuatro horas bajo el sol, aparezca a pasos de donde yo estaba y... No sé, sea tan perfecto. El hombre del cual me había aferrado durante los momentos más duros de mi adolescencia, quien jamás me había dado la espalda, quien me había dado fuerzas para seguir, quien era mi voz... Estaba a cinco pasos de mí. Fue un sueño hecho realidad del cual aún no soy consciente. Y escucharlo en vivo, cuando me regaló mejor recital de mi vida, ahora puedo morir tranquila. Corey Taylor, ese día me hiciste olvidar de todo, ¡como siempre! y hoy nuevamente te agradezco por darme toda la fuerza que necesité para superar tantas perdidas, entre otras tantas cosas. Gracias por tanto y perdón por tan poco, te amo tanto que me asusta.
Y Martín, para vos ya no encuentro palabras, pero voy a hacer lo posible para dar lo mejor de mí. Si te soy sincera, es un sueño estar con vos, creo que aún no caigo de que hayas decidido compartir tu vida conmigo... Y hace ya un año que estamos juntos (bueno, faltan sólo tres días jaja) pero, es todo tan mágico con vos, me haces sentir tan cursi. Sin exagerar, me diste los mejores días de mi vida, desde que te conozco hasta hoy y siempre, vos haces que todo tenga sentido. Sos mi inspiración, mi musa, mi vida.
Cuando creí que todo estaba terminado para mí, te metiste en mi camino y diste vuelta todo. Me hiciste conocer sentimientos que no creí que podrían existir dentro mío y pusiste en mí todas tus esperanzas, me curaste, me diste la felicidad que tanto había buscado, me diste vida. Robaste todos mis miedos para dejarle lugar a todo aquello que somos capaces de construir a partir de nuestros sueños y anhelos del futuro. Y podría confesarte tantas cosas que lograste en mí, pero no terminaría jamás.
De verdad, agradezco que me ofrezcas tu mano siempre que no encuentro un rumbo, que dejes todo solo por mí felicidad, que me acompañes en los momentos difíciles, que seques mis lágrimas, que me regales tus abrazos reconfortantes... Te agradezco TODO, TODO. Sin vos, hoy no sería lo que soy. Y gracias a tu paciencia y amor, poco a poco voy mejorando.
Perdón por la paranoia y ciertas estupideces, pero jamás dudes que cuanto te amo... Porque lo que siento por vos, es lo más puro que jamás sentí. Vos sos esa parte de inocencia que todavía perdura en mí, gracias por mantenerla viva día a día. Te amo cada día más.
En fin, gracias a cada uno de ustedes, para la próxima voy a tratar de ser menos maricona (?)
Alimentándome de sueños. Cuasi delictual. Soriano, Cortázar, Corey Taylor. Música, libros, cantante de mi propio cuarto, guitarra.
sábado, 29 de diciembre de 2012
miércoles, 19 de diciembre de 2012
[213] HB.
Y bueno, tantas veces te escribí, te lloré y, es el día de hoy que aún no comprendo la razón de tus acciones. Bueno, en parte agradezco no haberlo hecho, es un indicio de que (aún) no estoy tan enferma como vos, pero a éstas alturas, ¿qué va a importante? No te bastó que te escupiera parte del veneno que fuiste sembrando en mi puro y débil corazón, rogándote que por favor me quieras, intentando ser siempre mejor para vos, devolviendote cada gota de sudor que supurabas todas las noches de 'trabajo', por gotas de mi sangre. En eso estamos a mano.
No voy a culparte por nada, fue mi culpa ser tan débil como para dejarte entrar en mi corazón, sabiendo que no ibas a quererme solo por ser tu familia o que no eras tan capaz de entenderme como imaginé, pero estoy segura que también fuiste y, hoy en especial, siempre vas a ser tan débil como yo. Estoy segura de que tus noches son tan frías como lo fueron las mías, desde que decidiste olvidarte de todos nosotros. Porque tu vida estaba acá, pero decidiste desempacarla y empezar todo de nuevo.
¿Qué pasó con todas tus palabras, papi? Me hiciste creer que siempre fui especial, que desde hace 18 años soy un ''sueño'' para vos, que siempre estuviste orgulloso de mí... Pero cuando derrumbaste la coraza que había creado para que no te des cuenta de la verdad, descubriste quien en verdad soy. Viste mis cicatrices y notaste cuán débil me había hecho tu falta, ¿cómo podés vivir con eso? ¿cómo yo puedo vivir con todas esas cosas en la cabeza?
Ésta siempre fue tu vida, yo formé parte de ella a pesar de que no quieras. Pero no podés culparme, porque lo intenté. Siempre intenté que me quieras, fuiste el primer amor por el cual luché y dejé mi cordura en eso, todavía no logro recuperarla.
Pero si, creas o no, hay cosas por las cuales te estoy agradecida. Una de ellas es que, gracias a tu falta, aprendí a tener una autosuficiencia de la cual sólo yo soy consciente. Es agradable no tener la presión de tu incomprensión sobre mis espaldas. Ya no tengo que reprimir mis deseos por miedo a que intentes imponerme tu respeto a los golpes o rebajandome.
Y como yo te necesito y te necesité, vos vas a hacerlo más adelante. Porque yo ya crecí y soy más inteligente de lo que vos creés ser, pero esa inmadurez eterna que te condena, no te la vas a sacar más de encima, ya no me permito rendirme, odiaría ser como vos.
Los sueños nunca se abandonan, papá. Gracias por ser mi anti-héroe.
No voy a culparte por nada, fue mi culpa ser tan débil como para dejarte entrar en mi corazón, sabiendo que no ibas a quererme solo por ser tu familia o que no eras tan capaz de entenderme como imaginé, pero estoy segura que también fuiste y, hoy en especial, siempre vas a ser tan débil como yo. Estoy segura de que tus noches son tan frías como lo fueron las mías, desde que decidiste olvidarte de todos nosotros. Porque tu vida estaba acá, pero decidiste desempacarla y empezar todo de nuevo.
¿Qué pasó con todas tus palabras, papi? Me hiciste creer que siempre fui especial, que desde hace 18 años soy un ''sueño'' para vos, que siempre estuviste orgulloso de mí... Pero cuando derrumbaste la coraza que había creado para que no te des cuenta de la verdad, descubriste quien en verdad soy. Viste mis cicatrices y notaste cuán débil me había hecho tu falta, ¿cómo podés vivir con eso? ¿cómo yo puedo vivir con todas esas cosas en la cabeza?
Ésta siempre fue tu vida, yo formé parte de ella a pesar de que no quieras. Pero no podés culparme, porque lo intenté. Siempre intenté que me quieras, fuiste el primer amor por el cual luché y dejé mi cordura en eso, todavía no logro recuperarla.
Pero si, creas o no, hay cosas por las cuales te estoy agradecida. Una de ellas es que, gracias a tu falta, aprendí a tener una autosuficiencia de la cual sólo yo soy consciente. Es agradable no tener la presión de tu incomprensión sobre mis espaldas. Ya no tengo que reprimir mis deseos por miedo a que intentes imponerme tu respeto a los golpes o rebajandome.
Y como yo te necesito y te necesité, vos vas a hacerlo más adelante. Porque yo ya crecí y soy más inteligente de lo que vos creés ser, pero esa inmadurez eterna que te condena, no te la vas a sacar más de encima, ya no me permito rendirme, odiaría ser como vos.
Los sueños nunca se abandonan, papá. Gracias por ser mi anti-héroe.
viernes, 14 de diciembre de 2012
[212]
Te cambio mil canciones, ilusiones, tres veces de amor por día, por dos minutos de tu alegría.
jueves, 29 de noviembre de 2012
[211]
Intento seguirte pero no doy más, sospecho que el tiempo se nos va a acabar.
Me gusta que seas tan D R A M Á T I C A ♥
Me gusta que seas tan D R A M Á T I C A ♥
martes, 6 de noviembre de 2012
[210]
Será que esta vez es por urgencia, pero desde hoy empieza mi etapa de cambio. O al menos intentarlo una vez más, pero por mí. Porque tanto yo como él lo necesitamos.
Ok, bueno, un cincuenta y cincuenta.
Ok, bueno, un cincuenta y cincuenta.
miércoles, 31 de octubre de 2012
[209]
Ese momento en el que él tiene ganas de abandonarme, cuando duda de todos sus sentimientos y tira todo el amor que siento por la borda, es exactamente cuando mi vida pierde todo su valor. El que sólo él le atribuyó.
Pone en riesgo absolutamente todo, mis sonrisas, mi sanidad y cordura, las mejores tardes de invierno, los besos más dulces, los domingos con menos depresión, los miércoles felices, cada 'Buen día' de las mañanas en las que se despierta a mi lado, entre miles de detalles que hacen que mi vida tenga color.
Por más que escriba miles de poemas, miles de líneas en las que relate mi dolor e intente desahogarme de tantas lágrimas, nunca vas a entender lo que siente estar dentro mío, por suerte. Dudo soportar verte sufrir de esa manera.
Daría absolutamente todo por lograr que entienda la falta que me hace cuando lo tengo lejos. No poder hablarle, olerlo, besarlo, me molesta. Todavía no sé bien por qué.
Y esos recuerdos que se cruzan como un flash por mi cabeza son las millones noches que me dormí llorando por no ser digna de su amor, tirada en una esquina de la cama, rodeando mis piernas con los brazos cual bebé, recordando el calor de sus abrazos y la dulzura de las palabras que hoy me hacen tanta falta. Estaba enamorada de él, no solo de la forma en la que me hacía sentir cuando de a poco acercaba su boca a la mía o cuando me abrazaba al estar muerta de frío y su calor penetraba en toda mi pálida piel, también me enamoraba sufrirlo tanto. Me inspiraba miles de palabras tan hermosas como dolorosas.
Todo lo que sentía en ese momento era nuevo y especial (Aún lo es). Era el único que me prestaba atención y me hacía sentir esa seguridad que anhelaba hace años y años, el primero con el que me había imaginado teniendo una familia y el mismo que hoy me dice que por momentos ya no me ama.
¿Cómo hago para no culparme a mí misma de no cuidarlo? O simplemente, de no hacerlo feliz. Por más que haya dado absolutamente todo por él, ya no es suficiente... Pero mis sentimientos siempre fueron los mismos, desde ese momento en el que me besó debajo de la lluvia (Y tristemente, él no lo recuerda) hasta el último beso que le vaya a dar en mi vida, sólo cambia el tiempo. Ese mismo que le esta robando la paciencia. Pero no puedo culparlo.
Lloré noches enteras por tenerlo lejos mío, en todos los sentidos posibles. Pero aún así todavía tenía algo de esperanza que me fortalecía. Hoy lo sigo llorando, pero con la diferencia que sólo tengo miedo, miedo a perderlo.
Pone en riesgo absolutamente todo, mis sonrisas, mi sanidad y cordura, las mejores tardes de invierno, los besos más dulces, los domingos con menos depresión, los miércoles felices, cada 'Buen día' de las mañanas en las que se despierta a mi lado, entre miles de detalles que hacen que mi vida tenga color.
Por más que escriba miles de poemas, miles de líneas en las que relate mi dolor e intente desahogarme de tantas lágrimas, nunca vas a entender lo que siente estar dentro mío, por suerte. Dudo soportar verte sufrir de esa manera.
Daría absolutamente todo por lograr que entienda la falta que me hace cuando lo tengo lejos. No poder hablarle, olerlo, besarlo, me molesta. Todavía no sé bien por qué.
Y esos recuerdos que se cruzan como un flash por mi cabeza son las millones noches que me dormí llorando por no ser digna de su amor, tirada en una esquina de la cama, rodeando mis piernas con los brazos cual bebé, recordando el calor de sus abrazos y la dulzura de las palabras que hoy me hacen tanta falta. Estaba enamorada de él, no solo de la forma en la que me hacía sentir cuando de a poco acercaba su boca a la mía o cuando me abrazaba al estar muerta de frío y su calor penetraba en toda mi pálida piel, también me enamoraba sufrirlo tanto. Me inspiraba miles de palabras tan hermosas como dolorosas.
Todo lo que sentía en ese momento era nuevo y especial (Aún lo es). Era el único que me prestaba atención y me hacía sentir esa seguridad que anhelaba hace años y años, el primero con el que me había imaginado teniendo una familia y el mismo que hoy me dice que por momentos ya no me ama.
¿Cómo hago para no culparme a mí misma de no cuidarlo? O simplemente, de no hacerlo feliz. Por más que haya dado absolutamente todo por él, ya no es suficiente... Pero mis sentimientos siempre fueron los mismos, desde ese momento en el que me besó debajo de la lluvia (Y tristemente, él no lo recuerda) hasta el último beso que le vaya a dar en mi vida, sólo cambia el tiempo. Ese mismo que le esta robando la paciencia. Pero no puedo culparlo.
Lloré noches enteras por tenerlo lejos mío, en todos los sentidos posibles. Pero aún así todavía tenía algo de esperanza que me fortalecía. Hoy lo sigo llorando, pero con la diferencia que sólo tengo miedo, miedo a perderlo.
jueves, 18 de octubre de 2012
lunes, 15 de octubre de 2012
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